Buscan crecer sin irse de la tierra en la que nacieron o en la que se sienten cómodos; apuestan a encontrarles valor agregado a los productos o paisajes del campo o a convertir una idea (muchas veces pergeñada en la Universidad) en realidad; eso es lo que se encuentra en la mayoría de los proyectos ganadores del Certamen "Creando oportunidades", convocado por el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) y la FET para jóvenes emprendedores de entre 18 y 35 años. "Nada de ideas locas; más bien, iniciativas que sean viables, y sostenidas por un buen plan de negocios", fue la consigna de los organizadores.

Entre los 20 grupos premiados que se repartieron una bolsa de $157.000 (los dos premios mayores se llevaron $20.000 cada uno, y hubo dos de $10.000, uno de $15.000 y 13 menciones de $4.000 ) las apuestas a darle valor al campo se notan más; y no es casual; los organizadores reconocen que un objetivo de la propuesta es, justamente, el impacto de cada iniciativa en el desarrollo local y en la generación de empleo en el interior de la provincia. Pero no es excluyente. También se reconocieron propuestas de producción textil y otras de biomedicina, que no apuntan específicamente al campo. Si en la naturaleza del emprendedurismo está la disposición para asociarse con otros, eso aparece remarcado en la segunda edición de "Creando oportunidades".

¿Cuál es el perfil de los emprendedores que ganaron? 1) muchos grupos familiares (padres e hijos; madres e hijas; hermanos o hermanas) que han decidido darle valor agregado a su pequeña propiedad ; 2) predominio de egresados universitarios o terciarios por sobre no profesionales; 3) muchos graduados o estudiantes de carreras afines a la naturaleza -biólogos, ingenieros agrónomos y zootecnistas, biotecnólogos, ingenieros electromécánicos; 4) la idea de que el turismo y el desarrollo de dulces, chacinados y otros productos regionales pueden ser opciones de desarrollo local en un interior en el que escasea la oferta de trabajo; 5) la consigna es: cuanto más "verde", cuanto más energías renovables, mejor, 6) la idea compartida de que el emprendedor, a diferencia del que "trabaja para otro", tiene más libertad para hacer y para crecer. Como dice Silvana Toledo, de la consultora Gaia, el emprendedor conoce el piso y el límite de su proyecto. Y siente, en gran parte, que su futuro depende de él.